|
escrito por El Gallego
|
|
miércoles, 18 de mayo de 2005 |
Crítica a María Julia de El Gallego
 El Gallego V.Puey'05
Tu corazón es de piedra y de madera
Y miente más, te aseguro, que cualquiera.
Yo se que con el tiempo tu la pagarás,
Interventora, engañadora.
Señores, ésta es la historia
de una malvada mujer,
hija de un chancho orejudo
que sólo ha tenido ambición de poder.
Y en una gran compañía
el mejor puesto ligó
y se mandó flor de achaque
que, ni siquiera, un cospel le dejó.
Y de mina cogotuda,
tantos años reprimida,
así, de un día p’al otro
fue y se convirtió en una vieja atrevida.
Como nos causa sorpresa
tu nueva vida, Ingeniera,
hacés lo que más te gusta
que bien se te ve revolear la cartera.
Con un tapado de zorro,
nos quisiste deslumbrar.
La culpa es de tu pareja
que no se le ocurre mandarte a lavar.
¿Quién dijo que estaba fuerte?
Yo te puedo asegurar,
es la versión femenina
de ese chancho viejo, Álvaro Alzogaray.
Siguiendo con tu pareja,
no sé si hay Gil como este,
es el señor presidente
de esa fundación “Vida y Fauna Silvestre”.
Debe ser un flor de santo
pa’bancarse tus caprichos,
dice que no se separa
es incondicional el amor a los bichos.
En un viaje de negocios
te fuiste a Nueva York
llevándote un adolescente
del cual vos decías un gran asesor.
Y en tu muy triste regreso,
la cosa pasó a mayores.
¿Qué hiciste, degenerada,
para que te cite un Juez de Menores?
Ahora, para terminarla,
te lo digo fríamente,
cómo pudo darte bola,
tuvo que estar loco el Señor Presidente.
Bueno, señores, nos vamos,
basta con la Interventora,
está cerca de jubilarse
y no se le pasa el cuarto de hora.
Rubén Gallego Espiño.
|