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Y si señores, se fue la Segunda Noche Atrevida! Después de una impecable salidita express para precalentar, arribamos a la Paternal, en perfecta sincronía, desenrrollamos la murga extendiéndola por la Av. San Martín, rumbo al excelente escenario de este corso, donde nos esperaba el jurado. Los redos atrevidos dieron inicio con el himno, seguidos de la potencia de los bómbos que preanunciaron un terremoto de 6,3 que ahí nomás, se hizo ritmo. El pulso ferroviario que nos caracteriza, y el despliegue de bailarines, mascotas, y una infinidad de fantasías, Banderas, infaltable papel picado, cabezones y la vuelta de los zanquistas (2 excelentes atrevidos que ya se habían mostrado en la anterior jornada) sumados a los títeres gigantes direron color al cielo atrevido. A nuestro paso, la gente salia de los balcónes, departamentos, y casas vecinas y se acercaban a mirar extasiados. Se les notaba en la cara que la murga se brindaba por entero y ellos devolvían con aplausos, risas, y admiración. Gracias Paternal por alimentar nuestro espíritu. Hay que decirlo con todas las letras, la percu se lució. Bombos y redoblantes, impecables. Todo el desfile el pulso subió, subió, subió, subió y subió y ni una coma fuera de lugar. (incluyendo al cierre) Y también hay que decirlo con todas las letras,... el escenario, las nuevas canciones. Un lujo, un placer enoooorme escuchar a los Atrevidos cómo hace tiempo, con la energía, la creatividad, y la precisión quirúrgica de todo lo hecho. Y la calle, la murga respondió, bailó, gritó, y se divirtió, éxtasis divino. Las rondas,... así se baila en Palermo. Poniendo el alma en cada salto, en cada movimiento, en cada gota de sudor invertida durante todo el año. Y un párrafo especial aparte, para los bombistas que tocaron el arreglo. Corazón y garra. Demostrando que cuando se comparte con los nuevos, entre compañeros, la cosa crece inexorable. El cierre, el "Palermo" a voz en cuello, y la sentada, bajar, bajar, bajar, solo para tomar impulso y dar aquel zarpaso a todo trapo que ya es nuestro sello. Guau,... y respirar. Justito antes de entonar a coro, Eh Dale que va, que Palermo es un Carnaval... Aunque, para regocijo de muchos, la cosa no terminó ahí, siguió un rato más tarde en otro excelente corso en,... digamos, Paternal, Villa del Parque... bueno un lugar bárbaro. No voy a repetir lo que dije,... mirando al cielo agradeciendo a la luna murguera que nos dió su alma. Y a nuestro señor del carnaval. Gracias Momo, si que estuviste con nosotros este día.
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